Formación

BUFÓN


La técnica del Bufón nos enseña a abordar la comedia desde un punto de vista diferente al clown; si bien el clown es completamente ignorante de su desgracia y es muy feliz por ello, el bufón es completamente consciente de ella....... y muy feliz de ser un desgraciado igualmente. 

 

El bufón desarrolla así una dinámica diferente con respecto al público. Si bien el público se ríe del clown, el bufón se ríe del público.

Con el bufón se descubren las diferentes tácticas que un ser deforme (representante de los marginados, los parias, los que no tienen voz en la sociedad) puede utilizar para conseguir su revancha y arremeter contra las injusticias del mundo valiéndose de la poderosa arma de la comedia, si no se tiene cuidado, si no se utiliza con delicadeza y sutilidad, el bufón puede acabar con la cabeza cortada.

 

Como los niños pequeños que no tienen pelos en la lengua y la gente les perdona las verdades que sueltan por su inocente boca, el bufón tiene que encontrar su forma de decir la verdad sin que le reprendan por ello. Cuanta más grande y dolorosa la verdad, más sutil y refinado tiene que ser el arte del bufón.

 

Si el motor del Clown es ser amado por el público, el del Bufón es decir la verdad al público. Si lo que mueve al Clown es el amor, lo que mueve al Bufón es el odio ilimitado.


El Bufón, junto con el Clown, encarnan los extremos opuestos donde se desarrolla la comedia. Ambos representan el espíritu libre, el pensador no convencional que con sus palabras y ejemplo fomenta que otros vean el mundo de una manera nueva y extraordinaria.

 

Ambos son seres azotados por la tragedia; El Clown es así por su propia condición, es libre de ser quien quiera ser (a pesar de que no lo consiga), el Bufón es producto del rechazo de la sociedad que le rodea, sólo puede ser una cosa, Bufón. Nos hace reír al mismo tiempo que nos hace temblar por la verdad que nos revela, nos entretiene y nos estremece, nos ama como publico y nos odia como individuos. Con su parodia y su burla nos quiere matar de risa…....literalmente.

 

Exploraremos el universo dramático del Bufón partiendo del juego dentro de un cuerpo deformado, para así descubrir la deformación del alma. Una vez tengamos la libertad dentro de un cuerpo limitado y deforme buscaremos la pulsión interior de ladrar, escupir, blasfemar y odiar a cualquier persona con el privilegio de la normalidad. Es la ausencia de este privilegio el que le da carta blanca al bufón para revelarnos la cruda verdad.



 

Pablo Gomis 2011. Todos los derechos reservados | Aviso Legal y Política de Privacidad



Diseño web :: Hectorgomis.com